Me largo

Los mercados de Vietnam

Vietnam entero es un gran mercado donde todo se compra y se vende.

Los vietnamitas se buscan la vida como pueden y sin ningún impedimento; es decir, uno saca su mercancía y se instala en la esquina que más le guste sin que nadie le moleste. Es más, el vendedor sí puede molestar a todo el mundo, invadir la acera o la calzada con su negocio y ocupar el lugar de más tránsito, porque ninguna autoridad le quitará de en medio, le requisará la mercancía o le cobrará un canon. Eso es así en general, salvo excepciones.

MERCADOS_VIETNAM_ANA_CAÑIZAL_P7164

En las calles se puede comprar de todo y también comer en puestecillos al aire libre con banquetas y mesas tamaño siete enanitos. A los vietnamitas les gusta mucho alimentarse en la calle, igual que a los españoles nos encantan las terrazas; ellos dan la impresión de estar comiendo a todas horas, nosotros de beber en todo momento.

Mercados en Vietnam - Ana Cañizal

Algo muy recomendable es sentarse a beber el líquido de un coco fresco en la calle. Es de lo más exquisito, fresco, barato y agradable.

Una estampa típica

Todavía se ven vendedoras tradicionales que llevan su mercancía, principalmente de frutas, hortalizas y baratijas, en esos cestillos que cuelgan de las típicas pértigas de bambú. De este modo pueden acarrear grandes pesos, gracias a la dureza flexible del bambú. El sistema se ha utilizado siempre para transportar mercancías y materiales de un lugar a otro, pero está en franca recesión porque hoy la práctica totalidad de los vietnamitas tienen moto. Cuentan que esta especie de balanza representa la silueta del país, alargado y con dos ensanchamientos en el norte y en el sur, el río Rojo y el delta del Mekong, los lugares más fértiles donde se produce arroz. Bueno, la misma leyenda se podrá aplicar a las motos, con sus dos ruedas y el chasis, digo yo, porque hoy todo y más se lleva sobre ellas.

Mercados en Vietnam Ana Cañizal

Los mercados de Vietnam son variados, inmensos, bulliciosos y siempre deliciosos. Hay mercados nocturnos abarrotados de gente que compra a pie, en moto, en bici…; hay mercados mayoristas con cantidades ingentes de cosas extrañas para un occidental, como sacos y sacos de caballitos de mar; hay mercados espectaculares, como el de las flores de Hanoi, perfecto para deleitarse con el derroche que ofrece la naturaleza en los países tropicales.

Mercados en Vietnam - Ana Cañizal

Mercados flotantes

Una maravilla que no hay que perderse en Vietnam son los mercados flotantes. El de Can Tho, en el delta del Mekong, es un espectáculo. Vendedores y compradores se mueven en sus barcas para hacer sus transacciones y negocios. Conviene alquilar una embarcación para visitarlo ampliamente y comprar alguna fruta.

Mercados en Vietnam - Ana Cañizal

Es importante acudir a primera hora de la mañana, porque no dura mucho, y sobre todo, si es posible, elegir un día que no llueva, que es cuando los comerciantes tienen todas sus mercancías a la vista y no tapadas con lonas (o sea, justo lo contrario de lo que me ocurrió a mí).

Mercados en Vietnam - Ana Cañizal

Los agricultores llevan los productos de sus huertos y ensartan lo que venden, plátanos, piñas…, en un palo de su embarcación para que se vea de lejos qué ofrecen. Parece que la venta sobre el agua no paga impuestos.

Mercados en Vietnam - Ana Cañizal

Los vietnamitas parecen tranquilos, no se matan por vender, como ocurre en algunos países, y tampoco ceden fácilmente en el regateo, pero son tan flexibles como el bambú y se adaptan a cualquier cosa que uno pueda necesitar, a cualquier hora del día o de la noche.

Mercados en Vietnam - Ana Cañizal

Como no todo el mundo habla inglés, la mayoría de los comerciantes tienen siempre a mano una calculadora para enseñar al comprador el precio en la pantallita o hacerle una rebaja, en dólares o en dongs, como el cliente prefiera.

Mercados en Vietnam - Ana Cañizal

Los vietnamitas se lo comen todo

La increíble capacidad omnívora de los vietnamitas hace que resulte verdaderamente interesante recorrer sus mercados y supermercados. Siempre que se visita un país es importantísimo entrar en los mercados de abastos para alucinar con las extrañas cosas que venden y compran para su alimentación y uso personal. Es algo que ningún turista debería perderse. Y menos en Vietnam, porque los vietnamitas se lo comen todo: desde pajarracos con aspecto famélico hasta perros churruscados con pinta de rollizos cochinillos crujientes.

MERCADOS_VIETNAM_ANA_CAÑIZAL_P7761

4 Thoughts on “Los mercados de Vietnam

  1. feli on 12 enero, 2014 at 19:48 said:

    cuando nos animamos a ver el Norte?

  2. milly on 30 junio, 2014 at 18:18 said:

    Me horroricé viendo la imagen de los perros asesinados: ¿cÓmo es posible asesinar al mejor amigo, al compañero perfecto que nos ha dado la vida para que nos acompañe en este breve paseo por la tierra? Esto me recuerda lo que dijo Pitágoras: «Ah, qué maldad introducir carne en nuestra propia carne, engordar nuestros cuerpos codiciosos rellenándolos con otros cuerpos, alimentar a una criatura viva con la muerte de otra! En medio de tanta riqueza como la tierra, la mejor de las madres, provee, nada en verdad te satisface, sino comportarte como los Cíclopes, haciendo heridas penosas con dientes crueles! No puedes aplacar el antojo de tu maldito y glotón estómago más que destruyendo la vida de otro».

Responder a milly Cancelar respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Post Navigation