Me largo

De acá para allá por Gambia

Gambia es un país pequeño que puede recorrerse fácilmente. Merece la pena salir de la zona turística de playas y llegar hasta el interior.

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No hay muchas carreteras asfaltadas, pero las que hay están bien.

Gambia es un país pequeño. Para hacernos una idea, como la región de Murcia, pero muy alargado. Tan solo tiene 300 km de longitud y no más de 50 km de ancho. Se encuentra, digamos, alojado en Senegal y está atravesado de este a oeste por el río Gambia.

Hay gente que prefiere quedarse en su zona de playas, 80 km de buena infraestructura hotelera, arena fina, agua cálida y todo lo que un turista profesional puede soñar. Pero ya que las distancias lo permiten, es muy recomendable viajar al interior y ver cómo viven los gambianos.

Las carretera de Gambia ya no son lo que eran

Existen dos carreteras asfaltadas, una al sur del río Gambia y otra por el norte. Son carreteras que actualmente están bien (quienes dicen que son intransitables se han quedado anticuados), en su mayoría rectas y llanas, como es el país.

Los desplazamientos por Gambia son lentos. No se puede correr mucho porque, aunque no hay apenas tráfico, las carreteras atraviesan pueblos y ciudades  y son la vía de comunicación principal, donde todo confluye: personas, mercancías, bicicletas, camiones, ganado…

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La calle es de todos.

Los caminos para ir de un lugar a otro a menudo resultan terroríficos, con unos baches que bien podríamos llamar socavones y en los que llueve sobre mojado cada año en la temporada de lluvias. También hay pistas de arena, anchas y polvorientas, en buen estado.

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Los caminos suelen deteriorarse en la época de lluvias.

Viajar en coche

Si uno viaja a Gambia, puede acariciar la idea de alquilar un coche y recorrer el país a su aire, pero se arrepentiría en el primer control de policía. Gambia es un país muy tranquilo, absolutamente seguro, nada violento, con unas bajísimas tasas de criminalidad, pero la gente es pobre, y también la policía. Por eso es normal que cada dos por tres, en los numerosos controles de carretera, paren a los vehículos a los que creen que pueden sacar algo. Pedirán dinero. No pasa nada, no hay que asustarse, pero ellos no tienen prisa y puede que nosotros sí.

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La policía puede pedir la documentación y revisarla con parsimonia.

Se cuenta que, no hace mucho, dos policías vestidos de paisano recorrieron todo el país para detectar los casos de corrupción en el cuerpo. Al parecer, solo en ese viaje fueron despedidos 350 policías que pidieron soborno en los controles de carretera. Eso, dicen, ha hecho que disminuya la costumbre, pero ni mucho menos ha desaparecido. En cualquier caso, a veces basta con muy poco dinero o incluso con unos cigarrillos. Es duro que un policía te diga que no tiene para comer o que no llega a fin de mes.

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Hay muchísimos controles de policía y todos los vehículos están obligados a parar.

Por otra parte, no abundan las gasolineras en el interior del país. A veces, hay que ir preguntando por los pueblos a ver quién vende gasolina, y rezar para que en ese momento se encuentre en casa.

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A simple vista no lo parece, pero es una gasolinera.

Lo más sensato para recorrer Gambia es contratar el viaje con algún guía local; eso nos dará tranquilidad si no tenemos mucho tiempo ni ganas de lidiar con la policía.

Para viajar por Gambia lo indicado es valerse de un todoterreno. Si nos quedan plazas libres, no dudemos en decirle al conductor que ayude a la gente que espera en las paradas de autobús o que necesita desplazarse de un lugar a otro. Allí los minibuses, el transporte colectivo más común, salen sin horario, cuando el conductor considera que ya tiene gente suficiente. Uno puede aguardar durante horas montado en la furgoneta hasta que arranca o bien quedarse con dos palmos de narices si tras una larga espera en una remota parada, el vehículo llega repleto y ya no cabe nadie más.

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Furgoneta con función de autobús en una parada.

Hay que cruzar el río

Gambia está dividida por el río del mismo nombre que viene de Guinea. Es habitual tener que atravesar el cauce para ir de una parte a otra. Hay solamente un puente en todo el país por el que se puede cruzar en coche; el resto de las conexiones entre ambas orillas se hacen en transbordadores y barcas más o menos grandes. Los gambianos necesitan pasar constantemente el río para su trabajo, sus negocios y  su día a día.

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Barcas movidas a remo para cruzar el río en la zona más estrecha.

En el interior, donde el río es estrecho, bastan las pequeñas barcas con remo y, en cinco minutos, el barquero coloca a la gente y sus pertenencias en la orilla de enfrente. Pero en la otra punta, la desembocadura del río Gambia en el océano Atlántico es muy ancha, y se tarda una hora en cruzar los 5,5 km que separan Banjul de Barra, dos ciudades importantes, en un destartalado ferri. Resulta una travesía magnífica, no solo por la belleza del río, sino también por el bullicio que se forma y la cantidad de gente diversa con sus enseres a cuestas. Es toda una experiencia africana, para disfrutar mirando, sin prisas.

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En el ferri de Banjul a Barra, gente, vehículos y bártulos.

Las personas que cruzan sin equipaje de Banjul a Barra, y que además se lo pueden permitir, cambian el tumultuoso ferri por una barca colectiva a motor, más rápida y bastante más cara.

Cruzar la desembocadura del Gambia es más rápido y caro en estas barcas que en el ferri.

Cruzar la desembocadura del Gambia es más rápido y caro en estas barcas que en el ferri.

Probablemente, estas dificultades, el río que corta el país y el mal funcionamiento y escasez de transportes públicos, hacen que cuando uno queda con alguien, la puntualidad sea siempre relativa. La gente parte de que las citas en Gambia se rigen por la «hora gambiana».

5 Thoughts on “De acá para allá por Gambia

  1. María on 3 enero, 2013 at 14:30 said:

    estimada Ana,
    me encantan las crónicas de tus viajes, me parecen perfectas. El lenguaje es sencillo, pero das un montón de datos interesantes acompañados de un fino sentido del humor. En esta ocasión me ha fascinado la imagen y el pie de foto de la peculiar gasolinera de Gambia… maravillosa..!!!
    Un afectuoso saludo y muchas gracias por darnos tanta envidia.

  2. Hola Ana,

    Tu blog es genial.
    Mi mujer y yo nos vamos mañana a Gambia por primera vez, y leer tus comentarios ha resultado excitante.

    Gracias por un buen trabajo.

    Un abrazo.
    Carlos.

  3. Dácil Michán on 7 mayo, 2015 at 0:58 said:

    ¡Hola!
    ¡Me encanta tu blog! Estoy aprendiendo muchas cosas sobre Gambia 😉
    Estoy planeando una visita al país en agosto. ¿Me podrías recomendar algún chófer – guía, por favor?
    Muchísimas gracias
    Un saludo

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