Me largo

Las motos en Vietnam

Dicen que los niños nacen con un pan debajo del brazo, pero los vietnamitas vienen al mundo con una moto bajo las piernas.

Motos en Vietnam - Ana Cañizal

Vietnam tiene el récord Guinness en la proporción de motos por habitante. Eso pone en Internet, no sé si será verdad ni si los Récord Guinness valen para algo más que para escribir frases de este tipo, pero diga lo que diga Guinness es imposible imaginar tantas motos juntas hasta que llegas a Vietnam: paradas y circulando, a todas horas y en todas las calles.

No sin mi moto

Los vietnamitas no caminan, se desplazan en moto exclusivamente. No está claro si la gente no puede andar porque las aceras están llenas de motos aparcadas o si hay tantas motos porque la gente no quiere ir andando ni a la vuelta de la esquina.

Motos en Vietnam - Ana Cañizal

El objetivo de todo vietnamita es poseer una moto, y si es de la marca Honda, mejor que mejor. Cuando no puede ser, vale Yamaha. A las mujeres también les gusta la Vespa porque así no se ensucian los zapatos, sobre todo en época de lluvias.

La mayoría de la gente tiene scooters y motos de poca cilindrada que utilizan para salir en familia los fines de semana, para llevar y recoger a los niños del colegio, para hacer la compra, para trabajar y para transportar todo tipo de objetos. Esas imágenes graciosas que nos llegan a nuestro correo de motoristas que transportan una nevera, un ataúd, cien mil cestas, veinte sacos de patatas… no son un fotomontaje.

Motos en Vietnam - Ana Cañizal

Hombres y mujeres, respetables abuelas, decrépitos ancianos y chicas con tacón de aguja conducen motos por igual. Para ellos es un artículo de primera necesidad. Así que si alguien os dice que Hanoi es la ciudad de las bicicletas, es que hace mucho que no va por allí; hoy quedan realmente pocas.

Motos en Vietnam - Ana Cañizal

En Saigón hay siete millones de motos para nueve millones de habitantes. En Hanoi, la segunda ciudad más importante de Vietnam, seis millones de personas disponen de cuatro millones de motos.

Lo que allí llaman «crazy hour» se extiende  de 7 a 9  de la mañana y de 4 a 7 de la tarde, pero a uno le parece que dura todo el día. Las salidas y entradas a los colegios son un espectáculo de motos cargadas de madres y niños que luchan por abandonar el enjambre.

En las horas punta, impresiona ver los ríos, literalmente, de motos que entran y salen de las ciudades. Pero lo que más impresiona es que no existan horas valle. Los centros de las ciudades están abarrotados de motoristas que se mueven incansablemente de acá para allá a cualquier hora del día o de la noche.  Prohibiciones, las mínimas  Se supone que existen normas de circulación, pero el extranjero no las ve, a menos que los vietnamitas utilicen un código oculto, tipo jugador de mus. Las motos circulan como quieren, por aceras, por los mercadillos callejeros abarrotados de gente... y siempre parecen tener prioridad.   En la moto uno puede hacer la compra sin bajarse, hablar por el móvil, merendar... Está permitido que viajen un máximo de dos adultos en cualquier modelo y que lo hagan con todos los niños que quepan. Hay mamás que llevan a sus bebes colgados o entre las piernas, hay papás con tres niños en fila a su espalda agarrados unos a otros, hay niños que van en una trona de comer anclada sobre la moto, hay matrimonios que llevan a sus dos hijitos entre medias... Los motoristas deben llevar casco obligatoriamente, pero los niños no suelen usarlo.

En las horas punta, impresiona ver los ríos, literalmente, de motos que entran y salen de las ciudades. Pero lo que más impresiona es que no existan horas valle. Los centros de las ciudades están abarrotados de motoristas que se mueven incansablemente de acá para allá a cualquier hora del día o de la noche.

Motos en Vietnam - Ana Cañizal

Prohibiciones, las mínimas

Se supone que existen normas de circulación, pero el extranjero no las ve, a menos que los vietnamitas utilicen un código oculto, tipo jugador de mus. Las motos circulan como quieren, por aceras, por los mercadillos callejeros abarrotados de gente… y siempre parecen tener prioridad.
En la moto uno puede hacer la compra sin bajarse, hablar por el móvil, merendar… Está permitido que viajen un máximo de dos adultos en cualquier modelo y que lo hagan con todos los niños que quepan. Hay mamás que llevan a sus bebes colgados o entre las piernas, hay papás con tres niños en fila a su espalda agarrados unos a otros, hay niños que van en una trona de comer anclada sobre la moto, hay matrimonios que llevan a sus dos hijitos entre medias… Los motoristas deben llevar casco obligatoriamente, pero los niños no suelen usarlo.

Motos en Vietnam - Ana Cañizal

8o km es el máximo de velocidad en todas las carreteras del país, sin excepción, y 40 Km en las ciudades. Hay pocas señales de tráfico, muy poco control y la policía no brilla por su integridad.

El atuendo motero

En las horas punta, impresiona ver los ríos, literalmente, de motos que entran y salen de las ciudades. Pero lo que más impresiona es que no existan horas valle. Los centros de las ciudades están abarrotados de motoristas que se mueven incansablemente de acá para allá a cualquier hora del día o de la noche.  Prohibiciones, las mínimas  Se supone que existen normas de circulación, pero el extranjero no las ve, a menos que los vietnamitas utilicen un código oculto, tipo jugador de mus. Las motos circulan como quieren, por aceras, por los mercadillos callejeros abarrotados de gente... y siempre parecen tener prioridad.   En la moto uno puede hacer la compra sin bajarse, hablar por el móvil, merendar... Está permitido que viajen un máximo de dos adultos en cualquier modelo y que lo hagan con todos los niños que quepan. Hay mamás que llevan a sus bebes colgados o entre las piernas, hay papás con tres niños en fila a su espalda agarrados unos a otros, hay niños que van en una trona de comer anclada sobre la moto, hay matrimonios que llevan a sus dos hijitos entre medias... Los motoristas deben llevar casco obligatoriamente, pero los niños no suelen usarlo.

Aunque hay excepciones, prácticamente todos los adultos llevan cascos; unos son de mala calidad y otros de pésima. Los hay por dos euros. Abundan las tiendas donde venden conjuntamente cascos y sombreros, sobre todo para mujeres, con un amplio muestrario en colores vivos, flores, dibujos, incluso con un gran agujero para sacar el moño.

En las horas punta, impresiona ver los ríos, literalmente, de motos que entran y salen de las ciudades. Pero lo que más impresiona es que no existan horas valle. Los centros de las ciudades están abarrotados de motoristas que se mueven incansablemente de acá para allá a cualquier hora del día o de la noche.  Prohibiciones, las mínimas  Se supone que existen normas de circulación, pero el extranjero no las ve, a menos que los vietnamitas utilicen un código oculto, tipo jugador de mus. Las motos circulan como quieren, por aceras, por los mercadillos callejeros abarrotados de gente... y siempre parecen tener prioridad.   En la moto uno puede hacer la compra sin bajarse, hablar por el móvil, merendar... Está permitido que viajen un máximo de dos adultos en cualquier modelo y que lo hagan con todos los niños que quepan. Hay mamás que llevan a sus bebes colgados o entre las piernas, hay papás con tres niños en fila a su espalda agarrados unos a otros, hay niños que van en una trona de comer anclada sobre la moto, hay matrimonios que llevan a sus dos hijitos entre medias... Los motoristas deben llevar casco obligatoriamente, pero los niños no suelen usarlo.

A menudo, las chicas llevan un sombrero de ala ancha bajo el casco, guantes y calcetines y una sudadera ligerita, todo para protegerse del sol y conservar la piel blanca. Todo el mundo, hombres, mujeres y niños suelen llevar una mascarilla de variados estampados para protegerse de la contaminación. Las venden en cada esquina.

Motos en Vietnam - Ana Cañizal

Cómo salir indemne de Vietnam

La siniestralidad es muy alta en Vietnam, pero no tanta como cabría pensar porque entrenarse cada día en esta jungla forja increíbles conductores. Así todo, hay anuncios, campañas, carteles… que tratan de concienciar a los motoristas sobre el peligro.

Motos en Vietnam-Ana Cañizal

Hay que aceptar que impera la ley del más fuete. Esto es así incluso en los escasos pasos de cebra. No debemos tomarnos a mal el que nos piten, no es nada personal, lo hacen indiscriminada y constantemente.

Cuando un motorista se aproxima a un cruce, si tiene pensado girar a la izquierda, pasa al carril opuesto y circula en sentido contrario. Así que al peatón pueden lloverle motos de cualquier lado imaginable.
Miles de motos se entrecruzan unas con otras, y pitan constantemente para avisar a los peatones, los pocos ciclistas, los vendedores ambulantes y al resto de motoristas de su presencia, como si no bastara con el ruido infernal de sus motores. Jamás respetan los pasos de peatones y en los semáforos se comen los segundos finales para salir disparados antes de que se encienda la luz verde.

Los turistas que llegan a Vietnam parecen aterrados, pero la mayoría se acostumbran pronto. Para cruzar, uno debe mirar primero pero no esperar a que no vengan motos, porque entonces pasaría sus vacaciones en la misma acera. Atravesar la calle despacio resulta peligrosísimo, pero correr es aún peor, entrar en pánico y quedarse paralizado en medio de la calle puede ser el fin. El truco está en caminar a un paso constante, ni lento ni rápido, con la decisión justa y  confiando en que los magníficos conductores vietnamitas sabrán sortear, esquivar, driblar, rodear al peatón con su habitual destreza. Casi siempre es así.

Motos en Vietnam - Ana Cañizal

No parece que pueda haber una solución al caos de motos, ruido y contaminación. Las ciudades son grandes y los vietnamitas muchos. Apenas hay autobuses, pero es que tampoco podrían circular por las calles de complicado diseño, marañas de cables y arquitecturas imposibles.

Cuando llegas a Vietnam tienes la impresión de que los vietnamitas están locos; cuando te vas, tienes la certeza.

3 Thoughts on “Las motos en Vietnam

  1. que bien te ha quedado, como siempre las fotos son geniales y el texto maravilloso, yo creo que debérias dedicarte a viajar y contarnos tus experiencias.

  2. Que buena Crónica, felicidades me queda la impresión de que ya fui a Vietnam .

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