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Armenia, del comunismo a la democracia

La cruz piedra, símbolo de su religión

Armenia es una república que se parece cada día más a las democracias parlamentarias occidentales, está presente en los principales organismos internacionales, es miembro del Consejo de Europa, se lleva particularmente bien con Francia y mantiene buenas relaciones con todo el mundo, excepto con sus enemigos históricos: Turquía y Azerbaiyán. Con Rusia conserva una relación especial en materia de seguridad: su apoyo disuade a los vecinos de que vuelvan a poner sus ojos en tierra armenia.

Adiós a la URSS

Durante los 70 años que Armenia formó parte de la URSS gozó de cierta estabilidad, pero también soportó la dureza del régimen comunista. Ahora desea olvidar ese pasado gris y homogéneo y reivindica sus diferencias, algo que se nota sobre todo en su fervor cristiano, una seña de identidad cultivada a lo largo de toda su historia.

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