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Armenia

Viaje a Armenia

El símbolo de Armenia es el monte Ararat, que pertenece a Turquía

El monte Ararat, omnipresente en Armenia

El símbolo de Armenia es el monte Ararat, en el que, según dicen, se posó el arca de Noé tras el Diluvio. Su silueta aparece en el escudo nacional, en todo suvenir que se precie y, por supuesto, en las etiquetas de su famoso brandy. Uno se topa con la montaña a cada paso, en la carretera, en el paisaje y al doblar cualquier esquina surge el Ararat en el horizonte. Y sin embargo, la bellísima montaña, rematada con la nata de 900 metros de nieve perpetua, no está en territorio armenio: para disgusto nacional, ahora pertenece a Turquía.

Los armenios viven en un país diez veces más pequeño del que un día tuvieron. Hoy es interior, pero antaño tuvo salida a tres mares: Caspio, Negro y Mediterráneo. Su ubicación entre Asia y Europa condujo a asirios, griegos, romanos, bizantinos, árabes, mongoles, persas, turcos, rusos… y alguno más a disputarse su suelo a lo largo de la historia y llevarse buenos mordiscos en la pelea.

Pero, pese a los muchos agravios y ataques de sus vecinos, son un pueblo hospitalario donde los haya. Amables con el turista, curiosos y deseosos de entablar conversación… cuando es posible, claro, porque el idioma no siempre lo permite.

Armenia, del comunismo a la democracia

La cruz piedra, símbolo de su religión

Armenia es una república que se parece cada día más a las democracias parlamentarias occidentales, está presente en los principales organismos internacionales, es miembro del Consejo de Europa, se lleva particularmente bien con Francia y mantiene buenas relaciones con todo el mundo, excepto con sus enemigos históricos: Turquía y Azerbaiyán. Con Rusia conserva una relación especial en materia de seguridad: su apoyo disuade a los vecinos de que vuelvan a poner sus ojos en tierra armenia.

Adiós a la URSS

Durante los 70 años que Armenia formó parte de la URSS gozó de cierta estabilidad, pero también soportó la dureza del régimen comunista. Ahora desea olvidar ese pasado gris y homogéneo y reivindica sus diferencias, algo que se nota sobre todo en su fervor cristiano, una seña de identidad cultivada a lo largo de toda su historia.

Datos prácticos de Armenia

Es un país seguro y amable, con todos los ingredientes para ser un destino inolvidable.

Preparar el viaje

  • El viajero más audaz puede prescindir de las agencias si lo desea, no hay problemas para ir solo o sola.
  • Las mujeres no son acosadas en absoluto, ni ningún viajero.
  • Los más cómodos, los que teman las barreras del idioma y quienes cuenten con menos tiempo pueden recurrir a las agencias.
  • Polytours, Catai, Marco Polo, Temps d’Oci… tienen interesantes circuitos con las visitas culturales más importantes. Una semana con todo incluido puede estar entre los 1.000 y los 1.400 euros.

Seguridad. El país es lo bastante seguro como para ir por libre. Según el Ministerio de Asuntos Exteriores y Cooperación español no es zona de riesgo por conflicto armado.

Carreteras. Se conduce bien, y muy despacio, con gran respeto por las normas de tráfico y los límites de velocidad. Hay vigilancia policial  en las carreteras y gente dispuesta a ayudar por todas partes. Las carreteras son bastante buenas.

Transportes. Moverse por Yereván, la capital, es fácil. Existe una corta línea de metro y autobuses. Los taxis son baratos y todas las compañías oficiales cuentan con taxímetro. También hay autobuses en las principales ciudades. Los desplazamientos de un sitio a otro son más complejos, aunque se pueden alquilar coches o acordar precios con un taxista.

Hoteles. En contra de lo que suele decirse, hay muy buenos hoteles, perfectamente equipados. No abundan, pero tampoco existe una gran demanda turística.

Vuelos. No existen vuelos directos desde España, por lo que resulta obligado hacer escala en París, Praga, Viena… dependiendo de la compañía con la que se vuele.

Las mejores fechas. Hay que ir en primavera, otoño o verano. El invierno es muy crudo.

Moneda. La moneda es el dram: aproximadamente 500 drams son un euro.

Visado. Se puede obtener en el mismo aeropuerto de llegada, en Ereván, sin problemas.

Comida. La comida es estupenda y con total garantía de higiene y calidad.

Salud. No se necesita ninguna vacuna.

Nivel de dificultad del viaje. Mínimo. Es un viaje cómodo, porque el país es pequeño, aproximadamente como Galicia; por eso los desplazamientos no son largos. Apto para personas de cualquier edad y condición física.

Más información

  • No existe guía de Armenia en español.
  • Embajada de Armenia en Madrid: C/ Mayor, 81, teléfono 91 542 26 27, mail: embajada@armenia.e.telefonica.net.
  • Más datos y noticias en español sobre Armenia en el portal: www.armspain.com